Tecnología dron en el medio rural | El Centro RuralTEC gestionado por la Fundación El Olmo en el marco del convenio de colaboración con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y la Diputación de Valencia, continúa avanzando en su compromiso por acercar la innovación y la digitalización al medio rural mediante nuevas alianzas con entidades de referencia.

Con este objetivo, RuralTEC ha mantenido un encuentro de trabajo con la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Aeroespacial y Diseño Industrial (ETSIADI) de la Universitat Politècnica de València (UPV) para establecer una línea de colaboración orientada a impulsar el uso de la tecnología dron como herramienta de innovación aplicada al territorio.

En la reunión participaron el director del Centro RuralTEC, Toni Collado; el profesor de la ETSIADI y experto en sistemas de drones Israel Quintanilla; el profesor Manuel Benito Martínez Torán, colaborador de RuralTEC en el desarrollo del FabLab de Aras de los Olmos y la agente de Innovación de Proximidad de la Plana de Utiel-Requena. 

El encuentro permitió compartir las líneas estratégicas que desarrolla actualmente el Centro RuralTEC en ámbitos como la digitalización del territorio, la sensorización, la soberanía digital, la innovación aplicada y la participación en proyectos del sistema de cuidados, analizando de qué manera la tecnología dron puede integrarse como una herramienta transversal capaz de aportar soluciones a diferentes retos del medio rural.

La tecnología dron: una herramienta con aplicaciones en múltiples sectores

Durante la reunión se puso de manifiesto que el potencial de los drones va mucho más allá de su aplicación en el sector agrario. Su utilización abre nuevas oportunidades en ámbitos como la agricultura de precisión y el sector vitivinícola, la gestión forestal y la prevención de incendios, la vigilancia ambiental, la cartografía y la geomática, la monitorización de infraestructuras, la logística en zonas rurales, el turismo o la gestión de emergencias, convirtiéndose en una tecnología con un elevado potencial para mejorar la competitividad y la sostenibilidad de los territorios rurales.

Taller de drones de la Universitat Politécnica de València

Uno de los principales acuerdos alcanzados fue la necesidad de desarrollar un modelo de innovación que no se limite únicamente a la formación de pilotos de drones, sino que favorezca la creación de un ecosistema de colaboración entre universidad, administraciones públicas, empresas, cooperativas y agentes del territorio. El objetivo es impulsar proyectos con aplicación real que contribuyan al desarrollo económico, la transferencia de conocimiento y la generación de nuevas oportunidades de empleo y emprendimiento en el medio rural.

Como punto de partida, ambas entidades trabajarán en la realización de un análisis previo de la demanda del territorio mediante consultas a ayuntamientos, empresas, cooperativas, fuerzas y cuerpos de seguridad y otros agentes estratégicos. Este diagnóstico permitirá identificar las necesidades existentes y orientar futuras actuaciones de formación, investigación y transferencia tecnológica hacia aquellas aplicaciones con mayor impacto para la comarca.

Dentro de las posibles líneas de trabajo que se estudiarán en el marco de esta colaboración figura el desarrollo de iniciativas formativas relacionadas con el pilotaje y las aplicaciones profesionales de los drones. Asimismo, la colaboración contempla explorar proyectos conjuntos de investigación e innovación, la participación en convocatorias europeas, el desarrollo de espacios de ensayo y validación de nuevas tecnologías en entornos rurales y la atracción de empresas vinculadas al sector aeroespacial y a la economía digital.

El CIT de Jaén: un referente para la transferencia de conocimiento

Durante el encuentro también se puso en valor la experiencia del Centro de Innovación Territorial de Jaén, integrado igualmente en la Red de Centros de Innovación Territorial impulsada por el MITECO, como referente nacional en la aplicación de la tecnología dron al sector agrario. Su trayectoria servirá como ejemplo para favorecer la transferencia de conocimiento, compartir buenas prácticas y adaptar al territorio de Utiel-Requena aquellas iniciativas que hayan demostrado su eficacia en otros entornos rurales.

Con esta primera toma de contacto, el Centro RuralTEC y la ETSIADI de la Universitat Politècnica de València sientan las bases de una colaboración estable que continuará desarrollándose durante los próximos meses mediante el diseño de actuaciones conjuntas orientadas a convertir la tecnología dron en una herramienta al servicio de la innovación, la sostenibilidad y el desarrollo territorial.

Sello Latido Rural | La sede de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV) ha acogido la jornada de reconocimiento de Latido Rural, un encuentro organizado por Centro RuralTEC y la Fundación El Olmo para agradecer la implicación de las entidades que forman parte de este ecosistema de colaboración orientado a impulsar el desarrollo económico, social y demográfico del medio rural valenciano.

Durante la apertura de la jornada, el director de Centro RuralTEC, Toni Collado, desgranó el modelo de los Centros de Innovación Territorial (CIT), una iniciativa impulsada en el marco de la RedCIT del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), y financiada por la Diputación de Valencia .

Una estrategia integral para afrontar el reto demográfico

La jornada sirvió para presentar los avances y el balance de la primera fase del proyecto de Latido Rural, un proyecto de largo recorrido, nacido gracias a una subvención de la Diputación de Valencia que actúa en municipios en riesgo de despoblación en las comarcas de La Serranía, Utiel-Requena y el Rincón de Ademuz.

La iniciativa se articula en torno a tres grandes líneas estratégicas: la captación de nuevos residentes y la movilización de vivienda vacía; el impulso al relevo generacional en comercios y oficios tradicionales; y la recuperación de tierras agrícolas abandonadas como herramienta de desarrollo económico, conservación del paisaje y prevención de incendios forestales.

En relación con la primera fase, se destacó además la creación de una red de espacios de coworking rural en los municipios de Fuenterrobles, Camporrobles, Villargordo del Cabriel y Venta del Moro. Estos cuatro proyectos piloto, estarán en funcionamiento antes de finalizar el año con el objetivo de convertirse en centros de dinamización económica y atracción de talento.

Reconocimiento al compromiso con el territorio

Durante el transcurso del acto, Toni Collado hizo entrega del sello Latido Rural a las once entidades que han demostrado un firme compromiso con este proyecto y con el desarrollo del territorio y que colaboran activamente en la construcción de soluciones frente al reto demográfico.

Distintivo Latido Rural

Las entidades reconocidas fueron AVA-ASAJA, La Unió Llauradora i Ramadera, AFAMMER Valencia, la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP), Universitat Politècnica de València (UPV), CONFECOMERÇ, FEMEVAL, FEDACOVA, la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV) , Cámara Valencia y CEEI Valencia.

Con este reconocimiento, Latido Rural refuerza una alianza que reúne a administraciones públicas, tejido empresarial, organizaciones agrarias, entidades sociales y de ámbito universitario para seguir impulsando proyectos innovadores que contribuyan a generar oportunidades, fijar población y construir un futuro sostenible para el medio rural valenciano.

Coworking Casas Bajas | El proyecto Latido Rural ha desarrollado una nueva acción de dinamización en el espacio de coworking de Casas Bajas, una iniciativa orientada a potenciar el uso de esta infraestructura y poner en valor su papel como herramienta para favorecer el emprendimiento, el teletrabajo y la atracción de nuevos residentes.

La sesión de trabajo ha reunido a usuarios habituales del coworking y a distintos perfiles profesionales que, por las características de su actividad, pueden desarrollar de forma remota parte de su trabajo desde este espacio estratégico de innovación ubicado en el municipio de Casas Bajas, en la comarca del Rincón de Ademuz.

Durante la jornada se dieron a conocer las posibilidades que ofrece la instalación, fomentando el intercambio de experiencias y mostrando el coworking como un recurso que facilita nuevas formas de trabajo, contribuyendo a fijar población y generar oportunidades en el medio rural.

Esta actuación pone de manifiesto el compromiso del Ayuntamiento de Casas Bajas con la búsqueda de soluciones innovadoras frente al reto demográfico, consolidando un espacio pensado para atraer talento, favorecer la actividad económica y mejorar las oportunidades de desarrollo del municipio del interior valenciano.

La acción forma parte del proyecto Latido Rural, una iniciativa financiada por la Diputación de Valencia y coordinada por la Fundación el Olmo y RuralTEC, cuyo objetivo es crear las condiciones necesarias para atraer nuevos pobladores a los municipios en riesgo de despoblación de las comarcas de la Plana de Utiel-Requena, La Serranía y el Rincón de Ademuz.

Coworkings Utiel-Requena | Las sesiones participativas, enmarcadas en la primera fase de Latido Rural desarrollado por la Fundación el Olmo desde RuralTEC con financiación de la Diputación de Valencia, ponen el foco en el teletrabajo, la generación de comunidad y el mantenimiento de servicios en el medio rural. 

El Centro RuralTEC, junto con CEEI Valencia, han desarrollado esta semana varias jornadas de dinamización en los espacios de los futuros coworking de Fuenterrobles, Camporrobles, Villargordo del Cabriel y Venta del Moro con el objetivo de recoger la visión del territorio sobre el papel que estos espacios pueden desempeñar en el futuro de los municipios rurales más allá de los propios de este tipo de instalaciones.

Las jornadas locales forman parte del despliegue inicial de Latido Rural, desarrollado por RuralTEC en las comarcas de Utiel-Requena, Alto Turia y Rincón de Ademuz, una iniciativa orientada a escuchar al territorio, identificar oportunidades y construir propuestas conectadas con las necesidades reales de quienes viven y trabajan en el medio rural.

A través de sesiones participativas abiertas, vecinos y vecinas han compartido necesidades, retos y posibles usos para estos espacios, dejando una idea común: los coworkings pueden convertirse en infraestructuras estratégicas no solo para trabajar, sino también para generar actividad, conectar personas y reforzar la vida en los municipios.

En este contexto, surgieron propuestas para que el coworking actúe como espacio de formación, digitalización, teletrabajo y acceso compartido a recursos tecnológicos. Además, apareció una reflexión recurrente sobre la necesidad de cambiar la percepción del entorno rural y poner en valor sus posibilidades como lugar donde desarrollar proyectos de vida, siendo espacios desde los que generar comunidad, favoreciendo el relevo generacional de negocios.

La conclusión compartida fue que facilitar el trabajo en remoto debe contribuir a atraer nuevas familias y población residente, generando un efecto positivo sobre el mantenimiento de servicios como los centros educativos, el transporte o la actividad cotidiana del municipio.

Las ideas extraídas servirán para concretar el diseño y funcionamiento de cada uno de estos espacios antes de iniciar su actividad. 

Caudete de las Fuentes se adhiere formalmente a Latido Rural, una iniciativa orientada a visibilizar el potencial de los municipios de las comarcas del interior de Valencia y atraer nuevos pobladores, tanto teletrabajadores como emprendedores que aporten oportunidades de desarrollo al medio rural.

Con esta unión colaborativa, Caudete se incorpora al proyecto desarrollado por la Fundación el Olmo con la financiación de la Diputación de Valencia, una propuesta que busca familias interesadas en establecerse en el territorio rural y desarrollar un proyecto de vida estable, ya sea manteniendo su actividad profesional en remoto o incorporándose al tejido económico local.

Caudete de las Fuentes cuenta actualmente con 725 habitantes y ha experimentado un crecimiento moderado en los últimos años, no obstante, el municipio sufre, al igual que el resto de la comarca un paulatino proceso de envejecimiento, lo que determina la importancia de acciones como la ahora iniciada por el ayuntamiento.

El proyecto recoge en la actualidad una base de viviendas en alquiler de los municipios adscritos e inicia ahora la fase de promoción sobre las familias interesadas. En la actualidad, Latido Rural cuenta con la adhesión de Camporrobles, Venta del Moro, Villargordo del Cabriel, Casas Altas, Casas Bajas, Tuejar, Aras de los Olmos y el recién incorporado Caudete de las Fuentes.

Tras la primera fase del proyecto, Latido Rural focalizará sus esfuerzos en el desarrollo de acciones vinculadas al relevo generacional en el comercio, una pieza fundamental en el proceso de recuperación de población y dinamización socioeconómica en estos municipios.

Entrevistas Alto Turia – Soil4senses. El equipo del proyecto europeo visita y entrevista a los responsables de Terra d’Art, Aceite Mozaira y La Dula Serrana para profundizar en el conocimiento tradicional, el manejo sostenible y el valor estratégico de los suelos de la comarca.

El proyecto europeo Soil4Senses, coordinado por el Centro RuralTEC, continúa estrechando lazos con el territorio y sus agentes clave. En sus últimas jornadas de trabajo de campo, el equipo ha visitado diferentes proyectos de productores y productoras de la zona del Alto Turia con el objetivo de realizar una serie de entrevistas en profundidad que sitúan a las personas del sector primario en el centro de la investigación.

Las visitas han permitido conocer de primera mano el trabajo de Juanjo en la bodega Terra d’Art (Ahillas, Chelva), Salva en Aceite Mozaira Ecológico (Chelva) y Merche en La Dula Serrana (Chelva). A través de sus testimonios, el proyecto busca documentar los diferentes tipos de manejo del suelo que realizan en sus campos, rescatar y poner en valor los conocimientos tradicionales que aplican en su día a día y comprender la importancia estratégica que tiene la salud de la tierra en el éxito de sus proyectos profesionales.

El suelo como raíz de la identidad productiva

Cada uno de los proyectos visitados representa una forma de entender la producción local desde el respeto absoluto al entorno de la Reserva de la Biosfera del Alto Turia. 

Por un lado, Terra d’Art, ubicada en la aldea de Ahillas, es una bodega familiar que plasma la singularidad del territorio en vinos de alta calidad, donde las características específicas del suelo y la altitud juegan un papel determinante. Por otro lado, Aceite Mozaira Ecológico es un proyecto ubicado en Chelva que aboga por una olivicultura respetuosa, donde el manejo ecológico de la tierra es la base para obtener un aceite de oliva virgen extra de máxima pureza. Por último, La Dula Serrana es un proyecto de comercialización formado por productoras, elaboradoras de alimentos y artesanas que cultivan bancales de huerta, frutales y olivos en los municipios de Chelva y Tuéjar, y que transforman alimentos de temporada, de manera artesanal, en un obrador.

De la tierra al escenario: la base de una exposición interdisciplinar

Estas entrevistas y el resto de testimonios, vivencias y saberes tradicionales recogidos servirán para alimentar las narrativas que se utilizarán como base conceptual para la gran exposición interdisciplinar del proyecto Soil4Senses.

Esta futura muestra combinará de forma pionera la investigación científica con la participación comunitaria y la creación artística, fusionando disciplinas como las artes visuales, la danza y otras expresiones escénicas para transformar la percepción social sobre el suelo y traducirla en experiencias sensoriales accesibles para la ciudadanía.

Con estas acciones, Soil4senses refuerza su misión de reconectar a las personas con la tierra, promoviendo una mayor conciencia sobre su rol esencial ante los retos del cambio climático, la biodiversidad y el desarrollo sostenible de los territorios rurales, donde la gestión del suelo forma parte de su actividad económica y social.

Comisión técnica de Ruractiva Pro. El pasado miércoles 27 de mayo se celebró en la sede del Consejo de Enfermería de la Comunidad Valenciana (CECOVA), en Valencia, la sesión constitutiva de la Comisión Técnica del proyecto Ruractiva Pro.

La constitución de esta Comisión Técnica supone el inicio formal del proyecto y la puesta en marcha efectiva del convenio de colaboración suscrito entre la Fundación El Olmo y CECOVA durante 2025, consolidando una alianza estratégica orientada a impulsar una herramienta pionera de evaluación preventiva y continuidad asistencial en el medio rural.

Un proyecto para reforzar la prevención y la continuidad asistencial

Ruractiva Pro nace como evolución de la aplicación Ruractiva, desarrollada por RuralTEC para mejorar el bienestar y el seguimiento de personas mayores que viven en entornos rurales. Cabe destacar que Ruractiva es una APP subvencionada por la DGI-GVA a través de la convocatoria de territorios innovadores de 2025.

La nueva herramienta estará dirigida a profesionales de atención primaria, hospitales y servicios sociales, permitiendo realizar evaluaciones preventivas del grado de dependencia funcional y cognitiva, así como conectar esos datos con la información generada desde el domicilio mediante la APP Ruractiva.

El objetivo es avanzar hacia un modelo integrado de cuidados que facilite la detección temprana de situaciones de riesgo, mejore la coordinación sociosanitaria y optimice los recursos asistenciales en territorios afectados por el envejecimiento y la dispersión geográfica.

El modelo MPCADH como base metodológica

Durante la sesión constitutiva, Juan José Tirado Darder, presidente de CECOVA,  presentó el marco conceptual sobre el que se desarrollará el proyecto: el modelo MPCADH (Modelo de Planificación de Cuidados y Atención Domiciliaria Holística). Este enfoque plantea una reorganización de la atención domiciliaria basada en la prevención, la continuidad asistencial y el uso de herramientas tecnológicas alineadas con criterios clínicos y profesionales.

Entre los instrumentos de evaluación planteados para el desarrollo de Ruractiva Pro se encuentran el Índice de Barthel, la escala Lawton-Brody, el test de Pfeiffer o la escala de Yesavage, entre otros sistemas validados para la valoración funcional, cognitiva y emocional de las personas mayores.

Una comisión multidisciplinar

La Comisión Técnica ha quedado integrada por representantes del ámbito sanitario, universitario, tecnológico y sociosocial, incorporando perfiles especializados en enfermería, informática, psicología clínica, neuropsicología, bienestar social e innovación territorial.

El desarrollo tecnológico del proyecto será realizado por el equipo de la Universitat Jaume I (UJI), liderado por el catedrático Joaquín Huerta, responsable también del desarrollo inicial de la APP Ruractiva. Por su parte, el área clínica y metodológica contará con la participación de profesionales vinculados a CECOVA y expertos en evaluación funcional, bienestar social y atención domiciliaria.

Calendario de trabajo 

Durante la reunión también se aprobaron las líneas generales del plan de trabajo y el cronograma del proyecto, que contempla reuniones mensuales de seguimiento y distintas fases de desarrollo hasta noviembre de 2026.

Entre los principales hitos previstos destacan el diseño de la arquitectura técnica del sistema, la validación clínica de los protocolos, el desarrollo de un panel integrado para profesionales y la ejecución de un piloto funcional en centros de atención primaria vinculados al territorio RuralTEC.

Comisión técnica de Ruractiva Pro

Desde la Fundación El Olmo y el Centro RuralTEC se destaca que la constitución de esta Comisión Técnica representa “un paso decisivo para consolidar un modelo de innovación sociosanitaria desarrollado desde el territorio, con soberanía digital y orientado a responder a los retos del envejecimiento y la atención domiciliaria en las zonas rurales”.

La Comisión técnica de Ruractiva Pro se enmarca dentro de las estrategias de innovación territorial y transformación digital impulsadas por RuralTEC en las comarcas rurales del interior de Valencia. 

Cromatografía y salud del suelo. El pasado sábado 23 de mayo tuvo lugar en Aras de los Olmos el taller “Cromatografía y salud del suelo”, una actividad enmarcada dentro del proyecto europeo Soil4senses y coordinada por el Centro RuralTEC con la colaboración del Ayuntamiento de Aras de los Olmos. La sesión , que contó con la asistencia de Rafael Giménez, alcalde de Aras de los Olmos, reunió a alrededor de 25 personas procedentes de distintos ámbitos: agricultoras, personal técnico, investigadoras y representantes de entidades sociales, interesadas en profundizar en el conocimiento y manejo sostenible del suelo.

El taller fue impartido por Josep Ramon Sainz de la Maza, de Geaorgànica, entidad especializada en asesoramiento y formación para mantener la salud del suelo y la agricultura regenerativa. Durante la jornada, las personas asistentes aprendieron la técnica de las cromatografía y salud del suelo, una metodología visual que permite interpretar aspectos relacionados con la salud y actividad biológica del suelo.

A lo largo de la sesión también se abordaron cuestiones fundamentales sobre el funcionamiento del suelo, como los procesos de descomposición de la materia orgánica o los ciclos del agua, nitrógeno y carbono, poniendo especial énfasis en la importancia de aplicar prácticas de manejo sostenible. Entre ellas, se destacó el mantenimiento de cubiertas vegetales y la reducción de la labranza como herramientas clave para favorecer la regeneración y fertilidad de los suelos.

“Fue una jornada muy enriquecedora y estamos muy contentas con el interés, la implicación y los aprendizajes e intercambios que se produjeron durante el encuentro”, señalan desde la organización.

La segunda sesión del taller tendrá lugar mañana, viernes 29 de mayo, y estará centrada en la interpretación de las cromatografías elaboradas durante la primera jornada, una vez completado el proceso de revelado de las muestras.

Esta actividad forma parte de Soil4senses, una iniciativa europea de arte y ciencia que busca reconectar a las personas con el suelo y fomentar una mayor conciencia sobre su papel esencial en la resiliencia climática, la biodiversidad y la sostenibilidad de los territorios rurales y urbanos. El proyecto combina investigación científica, participación comunitaria y prácticas artísticas para transformar la alfabetización sobre el suelo en experiencias accesibles, sensoriales y participativas.

Además, algunos de los resultados y materiales generados durante este taller formarán parte de una futura exposición divulgativa sobre la importancia de la salud y el manejo sostenible de los suelos, prevista dentro de las acciones del proyecto.

Soil4senses está coordinado por RuralTEC y cuenta con la participación de entidades científicas, culturales y sociales como el CSIC, Gemma Luz Bosch, Fil d’Arena, La Dula Serrana, ALBAR, Resiliencio y el Museu L’ETNO, con el apoyo de la Reserva de la Biosfera del Alto Turia.el Alto Turia.

Emprendimiento tecnológico. Aras de los Olmos se convirtió el pasado lunes 25 de mayo en el núcleo del debate sobre el emprendimiento tecnológico en el entorno rural con la celebración de la Startup Europe Week (SEW26). El evento, desarrollado en el Ayuntamiento bajo el amparo de la Diputación de Valencia y organizado por la Fundación el Olmo, la Cámara de Comercio de Valencia y Startup Valencia, reunió a los principales actores del ecosistema innovador para trazar las líneas maestras de la dinamización económica de las comarcas de interior.

La cita tuvo una significación especial para el territorio, al consolidarse como la plataforma de visibilización del gran hito estratégico de la comarca: la inminente inauguración de la nueva sede del Centro de Innovación Territorial (CIT) de RuralTEC en Aras de los Olmos. Durante la jornada, las autoridades e instituciones asistentes pudieron conocer de primera mano el estado avanzado de las instalaciones, llamadas a convertirse en un polo tecnológico de referencia para el ecosistema de empresas emergentes y nómadas digitales en la Comunitat Valenciana.

La apertura institucional contó con la participación de Rafael Giménez, alcalde de Aras de los Olmos y Juan Ramón Adsuara, diputado de Fondos Europeos, Administración Electrónica e Innovación. El núcleo técnico de la jornada se desarrolló en la mesa de debate titulada «El ecosistema innovador valenciano en comarcas de interior – una apuesta por el talento y la cohesión territorial», moderada por el propio Adsuara. En ella participaron Ignacio Mas, CEO de Startup Valencia; Betsabé Arjorna, Responsable de la Unidad de Proyectos de Innovación Área TIC de la Cámara de Comercio de Valencia; y Toni Collado, Director de RuralTEC.

El nuevo edificio CIT: Innovación con identidad rural

La jornada concluyó con un enfoque directo sobre el nuevo inmueble del CIT en Aras de los Olmos. Esta infraestructura, impulsada por la Fundación El Olmo y respaldada por fondos públicos, abrirá sus puertas en las próximas semanas con una ambiciosa campaña de socialización dirigida a la comunidad local, jóvenes agricultores y pymes de las comarcas vecinas.

El edificio está concebido como un ecosistema abierto y flexible que ofrecerá zonas de coworking, salas de capacitación tecnológica y espacios polivalentes. Su meta principal será demostrar que el interior de Valencia posee el dinamismo y las condiciones idóneas para albergar modelos de negocio competitivos a escala internacional, asegurando el relevo generacional y la cohesión del territorio.

El encuentro, organizado por AMUFOR en los Territorios Reserva de la Biosfera de la Comunitat Valenciana, destaca la ganadería extensiva y la gestión forestal sostenible como herramientas clave contra los incendios y la despoblación.

La gestión forestal sostenible y la reactivación de los entornos rurales han dado un paso adelante con la celebración de la jornada “Pastos Cortafuegos”, un encuentro organizado por la Asociación de Municipios Forestales Valencianos (AMUFOR) en los Territorios Reserva de la Biosfera de la Comunitat Valenciana. Al evento asistieron los agentes de innovación de proximidad del Centro RuralTEC de las zonas de Alto Turia-Rincón de Ademuz y de Utiel-Requena, reforzando el compromiso de la red con el desarrollo territorial y la búsqueda de sinergias innovadoras.

Un frente común contra la despoblación y el fuego

La apertura de la jornada corrió a cargo de Carlos Tarazón, alcalde de Tuéjar y secretario de AMUFOR, quien recordó que la asociación ya integra a más de 100 municipios valencianos. Tarazón destacó que la ganadería extensiva funciona como una línea piloto estratégica desde 2020 para combatir la despoblación. El proyecto actual, denominado “Un ganado para el pueblo” y respaldado por la guía de pastos cortafuegos de 2023, busca recuperar parcelas abandonadas y dignificar el producto local.

Por parte de la Generalitat Valenciana, José Antonio Rueda, de la Dirección General de Prevención de Incendios Forestales, alertó de que nos encontramos en un escenario de «emergencia climática» con masas forestales mal estructuradas. Para combatirlo, señaló tres pilares básicos: fajas cortafuegos, quemas prescritas y pastoreo extensivo. Asimismo, anunció el incremento de las ayudas al sector (que pasan de 300.000 a 500.000 euros) y la apuesta por tecnologías como la geolocalización del ganado.

Las Reservas de la Biosfera: Identidad y marcas de calidad

Los presidentes de las reservas del territorio subrayaron la importancia de dar valor económico al entorno. Ramiro Rivera (Alto Turia), reivindicó la necesidad de un plan de comunicación potente, dotación de equipos humanos propios (evitando saturar a las Agencias de Desarrollo Local) y el uso de brigadas de pastores para mejorar la agricultura y controlar la fauna salvaje. José Luis Salón (Valle del Cabriel)defendió que la ganadería fija población, aunque sufre trabas como la alta burocracia y la falta de infraestructuras o mataderos locales. Aprovechó el marco para destacar el proyecto audiovisual “La voz de los pastores y pastoras” y la reciente presentación de la marca de su reserva.

En las mesas técnicas, la gestora del Alto Turia, Mª Susana Romero, expuso que ya cuentan con 30 empresas que distribuyen a nivel europeo bajo este sello de calidad, visibilizando productos como el aceite de oliva, la trufa o la manzana esperiega. Por su parte, Paz Núñez (técnica del Valle del Cabriel) incidió en que «sin ganadería extensiva no hay reservas» y reclamó mejoras urgentes en las condiciones de vida para asegurar el relevo generacional de los 68 ganaderos censados en su zona.

Hacia una nueva gobernanza e innovación tecnológica

El bloque académico y de debate económico estuvo liderado por David López Lluch, profesor de la UMH, quien abogó por romper el individualismo y pactar una nueva estrategia de gobernanza territorial.

«Los pastores son los guardianes del paisaje que crean cortafuegos naturales. El producto agroalimentario debe convertirse en un símbolo que dé valor a la tierra, no solo subir el precio» , apuntó López Lluch, estructurando la calidad en cuatro esferas: seguridad, origen, sabor y sostenibilidad.

Cierre institucional y voz de los pastores 

La jornada cerró con una mesa de experiencias donde Manuel Lázaro (GVA) propuso que los ayuntamientos deriven fondos de prevención de incendios directamente a los pastores , y Álvaro Escrig (Consorcio de Bomberos) definió al ganado como «la parte móvil del paisaje y al pastor como sus ojos».

Por su parte, Fidel García, Jefe de Sección de Desarrollo Territorial Sostenible de la DPV, resumió el espíritu del encuentro al señalar que la solución se encuentra en la cooperación, el reconocimiento de la labor ganadera y la generación de productos de calidad que, al mismo tiempo, sumen fuerzas en la lucha contra el reto demográfico.

El broche de oro lo pusieron los propios ganaderos. José Miguel Garrido (pastor de Alcublas) reclamó zonas de descanso y puntos de agua eficientes, además de abrir la puerta a la modernización técnica: «Necesitamos más competitividad y digitalización, como el uso de drones». Finalmente, Kevin Herrero (pastor de La Serranía) sentenció con firmeza el sentir del sector: «No vivimos de la subvención sino de la producción. Para que el monte se conserve, hay gente que debe vivir de él».