Jornada “Pastos-Cortafuegos” para vertebrar el territorio rural
El encuentro, organizado por AMUFOR en los Territorios Reserva de la Biosfera de la Comunitat Valenciana, destaca la ganadería extensiva y la gestión forestal sostenible como herramientas clave contra los incendios y la despoblación.
La gestión forestal sostenible y la reactivación de los entornos rurales han dado un paso adelante con la celebración de la jornada “Pastos Cortafuegos”, un encuentro organizado por la Asociación de Municipios Forestales Valencianos (AMUFOR) en los Territorios Reserva de la Biosfera de la Comunitat Valenciana. Al evento asistieron los agentes de innovación de proximidad del Centro RuralTEC de las zonas de Alto Turia-Rincón de Ademuz y de Utiel-Requena, reforzando el compromiso de la red con el desarrollo territorial y la búsqueda de sinergias innovadoras.
Un frente común contra la despoblación y el fuego
La apertura de la jornada corrió a cargo de Carlos Tarazón, alcalde de Tuéjar y secretario de AMUFOR, quien recordó que la asociación ya integra a más de 100 municipios valencianos. Tarazón destacó que la ganadería extensiva funciona como una línea piloto estratégica desde 2020 para combatir la despoblación. El proyecto actual, denominado “Un ganado para el pueblo” y respaldado por la guía de pastos cortafuegos de 2023, busca recuperar parcelas abandonadas y dignificar el producto local.
Por parte de la Generalitat Valenciana, José Antonio Rueda, de la Dirección General de Prevención de Incendios Forestales, alertó de que nos encontramos en un escenario de «emergencia climática» con masas forestales mal estructuradas. Para combatirlo, señaló tres pilares básicos: fajas cortafuegos, quemas prescritas y pastoreo extensivo. Asimismo, anunció el incremento de las ayudas al sector (que pasan de 300.000 a 500.000 euros) y la apuesta por tecnologías como la geolocalización del ganado.
Las Reservas de la Biosfera: Identidad y marcas de calidad
Los presidentes de las reservas del territorio subrayaron la importancia de dar valor económico al entorno. Ramiro Rivera (Alto Turia), reivindicó la necesidad de un plan de comunicación potente, dotación de equipos humanos propios (evitando saturar a las Agencias de Desarrollo Local) y el uso de brigadas de pastores para mejorar la agricultura y controlar la fauna salvaje. José Luis Salón (Valle del Cabriel), defendió que la ganadería fija población, aunque sufre trabas como la alta burocracia y la falta de infraestructuras o mataderos locales. Aprovechó el marco para destacar el proyecto audiovisual “La voz de los pastores y pastoras” y la reciente presentación de la marca de su reserva.
En las mesas técnicas, la gestora del Alto Turia, Mª Susana Romero, expuso que ya cuentan con 30 empresas que distribuyen a nivel europeo bajo este sello de calidad, visibilizando productos como el aceite de oliva, la trufa o la manzana esperiega. Por su parte, Paz Núñez (técnica del Valle del Cabriel) incidió en que «sin ganadería extensiva no hay reservas» y reclamó mejoras urgentes en las condiciones de vida para asegurar el relevo generacional de los 68 ganaderos censados en su zona.
Hacia una nueva gobernanza e innovación tecnológica
El bloque académico y de debate económico estuvo liderado por David López Lluch, profesor de la UMH, quien abogó por romper el individualismo y pactar una nueva estrategia de gobernanza territorial.
«Los pastores son los guardianes del paisaje que crean cortafuegos naturales. El producto agroalimentario debe convertirse en un símbolo que dé valor a la tierra, no solo subir el precio» , apuntó López Lluch, estructurando la calidad en cuatro esferas: seguridad, origen, sabor y sostenibilidad.
Cierre institucional y voz de los pastores
La jornada cerró con una mesa de experiencias donde Manuel Lázaro (GVA) propuso que los ayuntamientos deriven fondos de prevención de incendios directamente a los pastores , y Álvaro Escrig (Consorcio de Bomberos) definió al ganado como «la parte móvil del paisaje y al pastor como sus ojos».
Por su parte, Fidel García, Jefe de Sección de Desarrollo Territorial Sostenible de la DPV, resumió el espíritu del encuentro al señalar que la solución se encuentra en la cooperación, el reconocimiento de la labor ganadera y la generación de productos de calidad que, al mismo tiempo, sumen fuerzas en la lucha contra el reto demográfico.
El broche de oro lo pusieron los propios ganaderos. José Miguel Garrido (pastor de Alcublas) reclamó zonas de descanso y puntos de agua eficientes, además de abrir la puerta a la modernización técnica: «Necesitamos más competitividad y digitalización, como el uso de drones». Finalmente, Kevin Herrero (pastor de La Serranía) sentenció con firmeza el sentir del sector: «No vivimos de la subvención sino de la producción. Para que el monte se conserve, hay gente que debe vivir de él».



